CÓMO ALCANZAR EL ÉXITO FINANCIERO EN 2025 A TRAVÉS DE TUS HÁBITOS

El inicio de un nuevo año es el momento perfecto para reflexionar sobre nuestras metas y establecer nuevas resoluciones. Si estás buscando mejorar tu bienestar financiero en 2025, tomar acción sobre tus hábitos diarios es fundamental. Los hábitos financieros afectan profundamente nuestra estabilidad económica, por lo que transformar aquellos que no están funcionando es una excelente forma de empezar el año con el pie derecho.

1. Identifica tus hábitos financieros actuales

Antes de empezar a modificar lo que haces con tu dinero, es necesario entender qué hábitos tienes actualmente. Sin esta introspección, cualquier cambio será superficial. Entonces, dedica unos días a hacer un análisis de tu situación financiera y registrar tus hábitos.

  • Haz un registro de tus gastos: Tómate un tiempo para escribir todo lo que gastas en el día: desde los pequeños caprichos hasta las compras más grandes. Al final de la semana, tendrás una visión más clara de dónde se va tu dinero.
  • Clasifica tus hábitos: Una vez que tengas tu lista, clasifica tus gastos en tres categorías: necesarios (como vivienda, servicios), opcionales (como entretenimiento, comida fuera de casa), y evitables (gastos impulsivos). Esto te ayudará a identificar cuáles hábitos financieros no son saludables.
  • Detecta las señales: Todos los hábitos son activados por una señal, que puede ser externa o interna. Por ejemplo, si cada vez que ves una oferta en redes sociales sientes la necesidad de comprar algo, esa es una señal que te lleva a un gasto innecesario.

2. Hazlo invisible y hazlo obvio

Una vez que has identificado qué hábitos quieres cambiar, es hora de tomar acciones para reducir las tentaciones y hacer que los hábitos positivos sean más fáciles de seguir. En otras palabras, cambia tu entorno para que tus hábitos financieros sean más fáciles de adoptar.

  • Hazlo invisible: Si las compras impulsivas a través de aplicaciones como Amazon o plataformas de comida a domicilio son una de tus debilidades, elimina esas aplicaciones de tu teléfono o ponlas en una carpeta oculta para que no las veas constantemente. Entre menos accesible sea el acceso a estas tentaciones, menos probable será que gastes en ellas.
  • Hazlo obvio: Para el hábito positivo de ahorrar, es útil hacerlo de manera automática. Si no tienes que pensar en ello, será mucho más fácil. Usar aplicaciones que registren tus gastos automáticamente o establecer un ahorro automático en tu cuenta bancaria te ayudará a mantener el enfoque.

Haz que el hábito de ahorrar se convierta en algo evidente en tu día a día. Si, por ejemplo, estableces un objetivo de ahorrar una cantidad específica cada mes, asegúrate de ver ese objetivo en tu calendario o en una aplicación que te lo recuerde todos los días.

3. Hazlo poco atractivo y muy atractivo

Los hábitos negativos suelen tener una gratificación instantánea, mientras que los hábitos positivos requieren paciencia. El truco aquí es hacer que los hábitos negativos sean menos atractivos y hacer los hábitos positivos más deseables.

  • Hazlo poco atractivo: Si sientes que gastar dinero en comida rápida es algo que haces en exceso, empieza a calcular cuánto dinero podrías ahorrar si cocinaras en casa. Por ejemplo, una comida en un restaurante podría costarte $150, mientras que preparar esa misma comida en casa te podría costar solo $50. Imagina cuánto podrías ahorrar al mes o al año. Al ver este ahorro, el hábito de comer fuera se vuelve menos atractivo.
  • Hazlo muy atractivo: Los hábitos positivos deben estar ligados a recompensas inmediatas. Si lograste ahorrar cierta cantidad durante la semana, prémiate con algo que realmente disfrutes. Tal vez una salida con amigos o una pequeña inversión en algo que te haga feliz. Esto hará que la práctica de ahorrar sea más atractiva y motivadora.

Además, puedes agregar un toque visual a tu progreso. Usa una gráfica o un seguimiento de tus ahorros que te ayude a ver tu avance de manera tangible. Ver cómo crecen tus ahorros puede ser extremadamente satisfactorio y motivador.

4. Hazlo difícil y hazlo fácil

El cuarto paso es manipular las barreras que existen entre tú y tus hábitos financieros. Mientras más fácil sea ahorrar o invertir, más probable será que lo hagas. Y, al contrario, mientras más difícil sea caer en los hábitos negativos, menos probable será que los repitas.

  • Hazlo difícil: Si eres una persona que suele caer en la tentación de gastar impulsivamente, crea barreras que te dificulten el acceso a ese dinero. Puedes empezar separando tu cuenta corriente de la cuenta de ahorro, o si usas tarjeta de crédito, asigna un límite de gasto mensual. De esta manera, cuando llegues a tu límite, sabrás que no puedes gastar más hasta el próximo mes.
  • Hazlo fácil: El ahorro y la inversión deben ser fáciles. Automatiza tu ahorro mensual para que una parte de tu sueldo se transfiera directamente a una cuenta de ahorros o a un instrumento de inversión, como CETESDIRECTO. Esto reduce la fricción y te asegura que el dinero se ahorre antes de que tengas la tentación de gastarlo.

Entre menos esfuerzo implique ahorrar e invertir, más probable será que lo hagas de forma constante. Reduzca las barreras mentales que puedan impedirte alcanzar tus metas financieras.

5. Haz que sea satisfactorio y poco satisfactorio

Finalmente, la clave para que los hábitos se mantengan en el tiempo es que, tanto el éxito como el fracaso, se asocien con recompensas o consecuencias inmediatas.

  • Haz que sea satisfactorio: Cuando logras alcanzar tus metas de ahorro o reducir tus gastos innecesarios, asegúrate de recompensarte de alguna manera. La recompensa no tiene que ser algo costoso, pero sí debe estar alineada con tus intereses. Si no gastaste en algo impulsivo durante una semana, puedes premiarte con algo que te guste, como una comida especial o una actividad que disfrutes.
  • Haz que sea poco satisfactorio: Si no cumples con tu objetivo de ahorro o si caíste en un gasto innecesario, haz que las consecuencias sean claras. Puede ser tan simple como retrasar una compra que querías hacer o añadir una penalización pequeña, como un gasto adicional para motivarte a no fallar la próxima vez.

Cuando haces que la recompensa sea inmediata y vinculada directamente con tu éxito financiero, te motivas a continuar con el proceso. Y cuando asocias consecuencias a no cumplir con tus objetivos, el impulso de seguir el plan es mucho más fuerte.

Cambiar los hábitos financieros no es un proceso de la noche a la mañana, pero con paciencia y perseverancia, los resultados son notables. Si aplicas estos 5 pasos y eres constante en tu enfoque, este año puedes lograr grandes avances hacia una vida financiera más saludable.